Remake

Hay quien confunde remake con reboot, pero en realidad son bastante fáciles de distinguir. El remake, al igual que ha ocurrido en el mundo del cine últimamente, es coger un juego antiguo y adaptarlo a los tiempos actuales, tanto a nivel gráfico como de contenidos. Lo normal es que se incluya material extra, como nuevas tramas o nuevos personajes… y lo normal es que caigamos en la trampa nostálgica y los compremos, ¡a ver quién se resiste!

¿Qué es y cómo hacer remake en LoL?

Como siempre suele ocurrir, las palabras cambian de significado cuando las implementamos al mundo LoL, o mejor dicho, adquieren uno nuevo. Y es que, con la definición que os hemos dado en el apartado anterior, no pegaría mucho preguntar qué es y cómo hacer remake en LoL, ¿verdad? ¡Es que en este caso significa otra cosa! La función remake está presente en las partidas normales, y Riot Games la implementó en el juego con un objetivo muy claro: acabar de una vez por todas con las partidas descompensadas. En concreto, con las de un equipo de 4 gamers contra otro de 5.

Si el sistema nos ha proporcionado un emparejamiento que no nos parece justo, lo único que tendremos que hacer es escribir /remake. Esto abrirá una votación entre los miembros de nuestro equipo durante 60 segundos. Si la votación consigue los suficientes apoyos (al menos 2 en un equipo de 4), saldremos de la partida sin perder puntos de experiencia, lo que nunca está de más. ¿Y qué ocurre si el resto quiere continuar? Pues no nos quedará otra que seguir, ¡aunque después no podrán decir que no lo intentamos!


¿Cuál es la diferencia entre remake y remaster?

En los videojuegos, como en las películas, los remakes y las remasterizaciones están a la orden del día. Eso sí, ¿sabemos lo que son y en qué se diferencian? Tal y como hemos contado un poco más arriba, un remake es coger un juego antiguo y volver a hacerlo desde cero, pero con la tecnología actual. Se pueden incluir nuevas tramas y personajes, e incluso adaptar el hilo argumental a los tiempos modernos. Un remaster se ‘limita’ a aplicar dicha tecnología al título original, pero sin variar un ápice su esencia. Un ejemplo de esto último lo encontramos en la aplaudida versión del primer The Last of Us para PS4.